Martes, noviembre 20

Recorre la Laguna de Nichupté, un paraíso semivirgen en Cancún

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Está de más decir que Cancún es uno de los lugares más visitados en México. Hablar de este destino es imaginar playas paradisiacas, un sinnúmero de actividades qué hacer y hoteles All Inclusive por doquier. Sin embargo, la última vez que lo visitamos nos sorprendió saber que aún hay un lugar que desconocíamos y lo mejor es que es semivirgen.

Se trata de la Laguna de Nichupté. Una reserva natural de más de 3,000 hectáreas. Un sitio muy importante para la vida silvestre y que ha sobrevivido a la expansión de la infraestructura turística.

Explorando la Laguna de Nichupté en paddle board

Al saber de la existencia de la Laguna de Nichupté decidimos que queríamos conocerla. Pero queríamos hacerlo de una manera en la que no afectáramos de ninguna manera el ecosistema: ¡lo haríamos sobre tablas de paddle!

Nuestra experiencia comenzó temprano. A las 9 de la mañana nuestro guía Maxime –un ex competidor olímpico de windsurf– nos recogió en el punto de partida. Él tiene más de 4 años viviendo en Cancún en donde abrió su propia escuela de deportes acuáticos y a la par es anfitrión de Experiencias Airbnb, desde donde lo contactamos.

Las aguas de la Laguna de Nichupté son ideales para practicar paddle board porque son muy calmadas. Ya arriba de tu tabla, los paisajes son inmejorables. Mientras remas tranquilamente, podrás distinguir la flora de la jungla y los manglares que te rodearán.

Barcos hundidos

Una de las cosas que más nos sorprendieron fue que mientras remábamos entre los canales llegamos a un ojo de agua y vimos claramente un barco hundido. Uno de los varios que se han quedado varados dentro del Sistema Lagunar Nichupté.

Después de un recorrido de media hora, llegamos a Conchitas, una preciosa playa cuyo nombre se debe a los millones de conchas que adornan la arena. Aquí descansamos, tomamos fotos y nadamos, para emprender el regreso hacía nuestro punto de inicio.

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